Pertenecen al mismo sistema que las amígdalas. Son como amígdalas que se pueden inflamar y que se encuentran por encima y detrás de las fosas nasales.
¿Por que salen las adenoides o vegetaciones?
Parece que salen debido a una disposición personal- en un momento determinado, esa masa que esta detrás de la nariz, por dentro, empieza a crecer. Y cuando la masa alcanza un cierto tamaño, es posible que pueda dificultar -e incluso impedir- el paso del aire desde la nariz hasta la laringe. Como resultado, se respira siempre por la boca.

Consecuencias más evidentes de las vegetaciones.
Quien padece vegetaciones esta como si estuviese acatarrado permanente. Va casi siempre con la boca entreabierta, y la nariz tapada porque no puede respirar bien por la nariz puesto que las vegetaciones obstruyen el conducto., respira por la boca y por eso se pronuncia nasalizando
¿Por qué se agrandan las adenoides?
Existen varias razones por las que las adenoides pueden agrandarse:
- Infecciones: La causa más común es la respuesta a infecciones, especialmente las infecciones respiratorias altas como resfriados, gripes, faringitis o amigdalitis. Al combatir estas infecciones, las adenoides se inflaman como parte de la respuesta inmunitaria.
- Alergias: Las alergias, como la rinitis alérgica, pueden causar inflamación crónica de las vías respiratorias, incluyendo las adenoides.
- Irritantes: La exposición a irritantes ambientales como el humo del tabaco, la contaminación o el polvo también puede contribuir a la inflamación de las adenoides.
- Predisposición genética: En algunos casos, la tendencia a tener adenoides grandes puede ser hereditaria.

¿Qué problemas plantean las vegetaciones?
Aunque podemos respirar por la boca, lo cierto es que, nuestro organismo está mejor preparado para respirar por la nariz. Por ejemplo, los pelillos internos de las fosas nasales se encargan de “cazar” elementos externos como el polvo del ambiente. El conducto es mas largo y aclimata el aire para que llegue a las cavidades internas con la temperatura adecuada y lo humedece mientras que la boca no lo hace, por eso es que se nos seca la garganta cuando respiramos mucho tiempo por la boca.
Además, respirar por la boca reseca las mucosas, lo que aumenta las posibilidades de una infección, como otitis o bronquitis. También puede producir una falta de oxigenación por una respiración siempre bucal y, por tanto superficial



