La palabra alergia significa literalmente «otra reacción» (alios = «otro», ergon = «trabajo, reacción»). En síntesis, viene a definir el distinto comportamiento de un organismo ante estímulos que en los demás no producen alteración alguna. Una sustancia cualquiera, inocua para mucha gente como es el polen, puede desencadenar esa «otra reacción» alérgica.
¿Cuál es el mecanismo de la alergia?
Cuando se es alérgico, el organismo de este, toma como enemigo una serie de sustancias que no lo son para una persona que no sea alérgica. El cuerpo del alérgico, para defenderse, pone en marcha toda una defensa que en síntesis, le perjudica más que le beneficia.

¿Qué son los antihistamínicos?
Son fármacos para contrarrestar la histamina. Cuando las células se sienten heridas segregan una serie de sustancias y, sobre todo, histamina. Tenemos tres zonas especialmente ricas en histamina: los pulmones, el tracto gastrointestinal y la piel. Por eso en estas zonas se desencadenan la mayoría de los procesos alérgicos.
¿Qué hace la histamina?
Por un parte contrae el musculo liso. Y, a la vez, es capaz de aumentar la mucosa. Así que de pronto hay mayor mucosidad por unos conductos musculares que se han contraído.
¿Todas las alergias son iguales?
No. Podemos decir que el organismo del alérgico se defiende segregando una serie de sustancias que, en vez de resolver el problema, lo agravan. Es la alergia más común. Es la llamada del tipo I.
¿Cuántos tipos de alergia hay?
La más común y la más general es de la que hemos hablado. Otra es, por ejemplo, la que ocurre cuando hay un rechazo de un órgano. O cuando se mezclan distintos tipos de sangre. Es como si el organismo, consciente de que hay agentes extraños, se esforzara por destruirlos. Serla la del tipo 2. La alergia del tipo 3 se produce cuando el atacante y el defensor-antígeno y anticuerpo- forman un autentico nudo que pasa a la sangre. Forman lo que los especialistas llaman un complejo circulante. Se depositan y entonces los glóbulos blancos tratan de deshacerse de ellos. Y por último, esta la del tipo 4, que podría asimilarse a cuando los linfocitos, en vez de fabricar anticuerpos utilizan otras sustancias que lanzan como si fueran dardos. Son las linfomitas. Lanzan sus armas contra los agentes que el alérgico trata como enemigos, aunque de hecho no lo sean.

¿Qué es la fiebre del heno?
Se suele llamar fiebre del heno a la polinosis o alergia al polen. Pero no da fiebre ni la causa el heno. Es una de las alergias más comunes, y la causa no es el polen en sí, sino la proteína que contiene el grano de polen. También se llama rinitis alérgica.
Cosas que hacer para evitar la alergia
Conviene, cuanto antes, determinar que tipo de polen es el causante de la alergia.
- Si le recomiendan un medicamento a base de histamina, recuerda que te dará sueño (no debe conducir por tanto).
- Si va a estar en un lugar cerrado, pulverice agua en la habitación, «fabríquese su lluvia». El polen o el polvo caerán al suelo y usted respirara mejor
- No crea que es cierto eso de «el aire puro de la sierra le hará bien». Para el alérgico, ese aire está cargado de polen y, por tanto, será mucho peor
- El alérgico no debe salir al campo en fechas de floración si lo hace, nunca debe llevar vestidos de colores llamativos (se le acercaran insectos y es fácil que, al ser alérgico al polen, tenga también una reacción desmesurada a las picaduras).
- La causa de esta alergia no son esos pelillos voladores, como mucha gente cree. Eso suele ser pelusa de chopo y no tiene nada que ver con el polen de las gramíneas que son, con la poo pratensis, las causantes de alergia más frecuentes.
¿Por qué se produce la alergia de contacto?
Es de las más frecuentes y se caracteriza por erupciones, edemas o urticarias. El metal de una pequeña hebilla puede ser suficiente. Se produce primero un enrojecimiento, después picor y, al final, una ampollita que terminara en una costra. Para quien padece este tipo de alergia es fácil localizar la causa, y eliminándola, desaparece el problema.
¿Por qué ser produce la alergia a los alimentos?
No es tan frecuente como se cree. Apenas un 1% de la población padece este tipo de alergia. Y suele manifestarse en personas que padecen otra alergia distinta, bien al polen, bien de contacto. Lo que debe quedar claro es que para sufrir una reacción alérgica hay que haber estado previamente en contacto con el agente causante. Por eso, por ejemplo, al hablar de alimentos, suele haber alergia a los que más se consumen. En Estados Unidos, donde hay un gran consumo de mantequilla de maíz o de cacahuete, son muy frecuentes las reacciones alérgicas a estos pro- ductos; en Europa, donde su consumo es escaso, la incidencia es mucho menor
¿Cuáles son los alimentos que producen más alergias?
En primer lugar la leche. Y después, aunque a distancia, le siguen las patatas, los tomates, los huevos, el trigo, las harinas y las pastas. Los pescados, las alcachofas, el chocolate, las naranjas y las carnes le siguen en orden de incidencia.

¿Es verdad que hay alimentos que, cocidos, no producen alergia?
Si. Algunos alimentos que crudos pueden ser causantes de una reacción alérgica, en cuanto se cuecen pierden esa facultad, como ocurre con la soja, el apio, el tomate e incluso con la leche. En las personas que reaccionan ante el queso, es decir ante la leche elaborada y no ante la leche en si, la razón de su alergia no suele ser el producto lácteo, sino los mohos de la fermentación y, sobre todo, de la corteza. También es frecuente una urticaria debida a la ingestión de fresas; pero es muy improbable que una mermelada de fresas produzca la misma reacción.
¿Cuánto tarda un alimento en provocar una reacción si se es alérgico?
Depende. La reacción alérgica es rapidísima cuando se trata de pescados, mariscos, frutas de hueso, fresas, huevos o leche. Pero es más tardía cuando se trata de cereales, yema de huevo, cerdo o mostaza.
¿Cuánto tarda en provocar la alergia los medicamentos?
No es tan frecuente como se cree. Hay que distinguir la alergia de la intolerancia. (La intolerancia es una incapacidad orgánica para digerir el alimento o alguno de sus componentes. Por ejemplo, es frecuente la intolerancia a la lactosa). Apenas un I % de la población padece alergia real a los alimentos. No se sabe cuáles son los factores que pueden influir para que se produzcan estas reacciones. El primero es el tipo de medicamento. La penicilina, por ejemplo, es muy poco toxica, pero es un alérgeno muy fuerte, con lo que sensibiliza a muchas personas. La vía de administración es otro factor que hay que considerar Por vía digestiva es treinta veces mas alergizante que por cualquier otra. El grado de exposición, como en cualquier tipo de alergia, también influye. Si las dosis son altas o el tratamiento dura mucho tiempo hay más posibilidad de sensibilización. El mayor porcentaje de choques anafilácticos por medicamentos se producen en personas que son alérgicas a otras sustancias.
Debe tenerse siempre una especial precaución con la administración de un nuevo medicamento si anteriormente ha habido síntomas de una reacción alérgica a algún otro. Los casos fatales son, por fortuna, muy poco frecuentes. Cuando hay sospecha, y para prevenir la posibilidad de ser inyectado sin saber si se está sensibilizado, pueden realizarse pruebas cutáneas y comprobar la reacción. Son útiles para la penicilina, pero muy poco para los demás medicamentos.
¿Qué son las autovacunas?
Aunque conservan un fundamento parecido al de las vacunas tradicionales. tienen grandes diferencias. Son «vacunas» específicas para cada alérgico porque están hechas basándose en aquella sustancia que les causa alergia, pero en dosis mínimas. Hay que poner muchas dosis y durante un tiempo prolongado. Se administran bajo la piel cantidades muy pequeñas de la sustancia que causa la alergia. Esas dosis se van haciendo gradualmente mayores con el fin de que el organismo alérgico se vaya «acostumbrando» a tolerar esa sustancia La eficacia de estas vacunas esta fuera de duda.



